He estado unos días descansando, no me apetecía escribir, pero tengo una noticia que dar: ya sí estoy limpio. Ayer me llevaron a casa de los abuelos en Huétor y estuve comiendo plantas y nervioso, porque los papas, los titos Paco y Edén y los abuelos estaban en un charco muy grande y yo no podía ayudarles a salir...creía que se iban a ahogar, aunque parecía que se lo estaban pasando bien porque se reían y jugaban a tirarse la pelota, pero no saben jugar: en vez de que uno la tire y el otro la traiga, se la tiraban los unos a los otros.
Luego fuimos a dar una vuelta por el pueblo y me lo pasé muy bien, ví a muchos perros pequeños, pero lo único que querían era gruñir y atacarme. A mi eso no me gusta, pero me divierte cuando están detrás de una puerta metálica y se asoman por un hueco. El papa tuvo que estar todo el día tirando de mi, pero yo me lo pasé muy bien.
Cuando ya no me lo pasé tan bien fue cuando volvimos a casa de los abuelos y veo que cogen el tubo largo del que sale agua. Es terrorífico. Cada vez que lo veo intento irme muy lejos, pero mi padre me llama para que me quede allí. No entiendo porqué me torturan de esa manera. Ellos dicen que es para que yo esté limpio, pero yo siempre estoy limpio, me lamo a menudo la entrepierna y el pelo lo mudo dos o tres veces al año. Además de la tortura, no me gusta que me quiten mi olor, ya que es mi seña de identidad, como un carnet para los humanos. La sesión de tortura consiste en que me mojan entero, luego me echan un líquido que me llena de espuma y a veces me hace estornudar y, por último, me vuelven a mojar entero hasta que se va ese líquido.
A pesar de todo me lo estoy pasando mejor estos días últimos. Mi padre tiene descanso y mi madre no está trabajando tanto y podemos hacer muchas cosas juntos. Veo mucho a los titos Edén y Paco, también a Alfredo (pero nunca viene con los primos Noé y Ganya, con lo que me gustaría) y a los abuelos y me pego paseos de varias horas disfrutando de la noche (por el día lo llevo peor, me muero de calor). A ver cuánto dura esto, porque el papa ya está volviendo a parecer un hermitaño y le está cambiando de nuevo el humor...probablemente será porque tiene que empezar a trabajar de nuevo en breve.
Bueno, mañana intentaré subir una fotografía o algún vídeo para que sea más ameno el blog.
Lenguetazos para todxs.
lunes, 16 de julio de 2012
miércoles, 4 de julio de 2012
Nueve días
El calor me mata...no puedo más...quiero vivir en Siberia (si supiera donde está, iría, pero sólo la conozco como referencia de los humanos a algo muy frío).
Hoy mi padre ha vuelto a irse temprano, tanto, que cuando sale por la puerta ni me levanto para ver si me lleva...no quiero salir tan pronto a la calle, que estoy muy dormido a esas horas. Pero antes de lo habitual, mi madre me ha llevado cerca del río, en una parte donde hay mucha tierra y algunos perros con los que jugar. Allí estoy a gusto, pero hacía mucho calor y no podía casi ni moverme. He intentado beber agua de una fuente, pero tenía miedo de que mi madre me echara agua por encima y, cada vez que me acercaba y ella ponía la mano, yo huía. Luego ha llegado el papa y ha sido todo más divertido: me han soltado, he corrido por todo el parque y luego hemos ido hacia el sitio de la ciudad que está lleno de gente siempre (mis padres, cuando vamos a ir allí, dicen que vamos a Granada, pero yo pensaba que nuestra casa está en Granada...no entiendo nada).
Esa parte es muy divertida, porque hay muchos estímulos y muchas cosas que hacer: ir a oler un perro, lamer una meada, jugar con niños en monopatín, ... aunque normalmente la alegría dura poco porque mi padre me coge de la correa. En ese camino hemos encontrado al tito Edén, que nos ha acompañado hasta casa otra vez. Menos mal que hemos llegado a casa, porque hacía tanto calor que al final me tenían que esperar ellos a mi, en vez de al contrario como suele suceder. Hemos descansado un poco y, luego hemos vuelto a donde hemos encontrado al tito Edén, donde se ha despedido y se ha ido. Todo estas coincidencias de encuentros y despedidas al azar me resultan desconcertantes, seguro que lo hacen para liarme y que no me entere de lo que pasa. No obstante, yo soy un perro muy observador y me he dado cuenta de que el tito y mi padre, cada vez que se ven, se desean feliz año nuevo...y ya hace mucho que nadie más lo hace. Supongo que será una clave secreta para que nadie entienda lo que dicen. ¿Tendrá que ver esa clave con la cena por la que no se ha quedado el tito Edén a cenar con nosotros? ¿Será que mi padre quería ir a esa cena como si fuera la de Nochevieja? Seguiré investigando...
Volviendo a lo real, cuando íbamos a casa, no quería ir cogido otra vez y me he puesto a jugar con la correa para que mi padre me dejara llevarme a mi solo. La gente me mira y se ríe cuando llevo yo la correa atada al cuello de un extremo y cogida con la boca del otro. Me señalan y dicen: "mira, ese perro se pasea solo". A mi me gusta mucho, porque soy el centro de atención y me dan cariño, con eso soy feliz de verdad. Un poco más tarde he soltado la correa porque hacía mucho calor y necesitaba transpirar (cosa que me resulta muy difícil con la correa en la boca, porque no puedo abrirla bien y sacar la lengua para que me dé el fresquito).
Después de eso, nada interesante que contar...lo único que mi padre parece algo más contento porque ha dicho que sólo le quedan 9 días. Creo que es para descansar. No entendía al principio su alegría, nueve días de trabajo seguro que son muy duros (sobre todo para mi que no lo veo durante casi todo el día, ¿qué hará sin mi? No creo que haya nada interesante que hacer si yo no estoy con él). Después me ha dicho que él pensaba que iban a ser 12 días sin descansar y que, por lo tanto, son 3 días menos. Da un poco de penita verlo alegrarse por algo tan malo, pero mientras él sea feliz, yo lo soy, porque me hace más caso y juega más conmigo.
Ahora me voy a acostar, que la mama acaba de llegar y no quiere jugar conmigo. Me he puesto a su lado con la pelota y me ha sacado de la habitación...debe ser que cuando trabaja se pone de mal humor también...eso de trabajar debe ser un rollo absoluto, siempre llegan de mal humor y nunca quieren jugar conmigo...ojalá les toque el euromillón y no tengan que trabajar más (eso se lo he oído al tito Edu, aunque no sé muy bien quién es el tal euromillón y dónde les tiene que tocar...espero que no sea dentro de la oreja, que es muy desagradable).
Me despido de todxs hasta mañana, que no sé si tendré ganas de escribir.
Lametones en los pies, que es las forma de dar cariño que más me gusta.
Hoy mi padre ha vuelto a irse temprano, tanto, que cuando sale por la puerta ni me levanto para ver si me lleva...no quiero salir tan pronto a la calle, que estoy muy dormido a esas horas. Pero antes de lo habitual, mi madre me ha llevado cerca del río, en una parte donde hay mucha tierra y algunos perros con los que jugar. Allí estoy a gusto, pero hacía mucho calor y no podía casi ni moverme. He intentado beber agua de una fuente, pero tenía miedo de que mi madre me echara agua por encima y, cada vez que me acercaba y ella ponía la mano, yo huía. Luego ha llegado el papa y ha sido todo más divertido: me han soltado, he corrido por todo el parque y luego hemos ido hacia el sitio de la ciudad que está lleno de gente siempre (mis padres, cuando vamos a ir allí, dicen que vamos a Granada, pero yo pensaba que nuestra casa está en Granada...no entiendo nada).
Esa parte es muy divertida, porque hay muchos estímulos y muchas cosas que hacer: ir a oler un perro, lamer una meada, jugar con niños en monopatín, ... aunque normalmente la alegría dura poco porque mi padre me coge de la correa. En ese camino hemos encontrado al tito Edén, que nos ha acompañado hasta casa otra vez. Menos mal que hemos llegado a casa, porque hacía tanto calor que al final me tenían que esperar ellos a mi, en vez de al contrario como suele suceder. Hemos descansado un poco y, luego hemos vuelto a donde hemos encontrado al tito Edén, donde se ha despedido y se ha ido. Todo estas coincidencias de encuentros y despedidas al azar me resultan desconcertantes, seguro que lo hacen para liarme y que no me entere de lo que pasa. No obstante, yo soy un perro muy observador y me he dado cuenta de que el tito y mi padre, cada vez que se ven, se desean feliz año nuevo...y ya hace mucho que nadie más lo hace. Supongo que será una clave secreta para que nadie entienda lo que dicen. ¿Tendrá que ver esa clave con la cena por la que no se ha quedado el tito Edén a cenar con nosotros? ¿Será que mi padre quería ir a esa cena como si fuera la de Nochevieja? Seguiré investigando...
Volviendo a lo real, cuando íbamos a casa, no quería ir cogido otra vez y me he puesto a jugar con la correa para que mi padre me dejara llevarme a mi solo. La gente me mira y se ríe cuando llevo yo la correa atada al cuello de un extremo y cogida con la boca del otro. Me señalan y dicen: "mira, ese perro se pasea solo". A mi me gusta mucho, porque soy el centro de atención y me dan cariño, con eso soy feliz de verdad. Un poco más tarde he soltado la correa porque hacía mucho calor y necesitaba transpirar (cosa que me resulta muy difícil con la correa en la boca, porque no puedo abrirla bien y sacar la lengua para que me dé el fresquito).
Después de eso, nada interesante que contar...lo único que mi padre parece algo más contento porque ha dicho que sólo le quedan 9 días. Creo que es para descansar. No entendía al principio su alegría, nueve días de trabajo seguro que son muy duros (sobre todo para mi que no lo veo durante casi todo el día, ¿qué hará sin mi? No creo que haya nada interesante que hacer si yo no estoy con él). Después me ha dicho que él pensaba que iban a ser 12 días sin descansar y que, por lo tanto, son 3 días menos. Da un poco de penita verlo alegrarse por algo tan malo, pero mientras él sea feliz, yo lo soy, porque me hace más caso y juega más conmigo.
Ahora me voy a acostar, que la mama acaba de llegar y no quiere jugar conmigo. Me he puesto a su lado con la pelota y me ha sacado de la habitación...debe ser que cuando trabaja se pone de mal humor también...eso de trabajar debe ser un rollo absoluto, siempre llegan de mal humor y nunca quieren jugar conmigo...ojalá les toque el euromillón y no tengan que trabajar más (eso se lo he oído al tito Edu, aunque no sé muy bien quién es el tal euromillón y dónde les tiene que tocar...espero que no sea dentro de la oreja, que es muy desagradable).
Me despido de todxs hasta mañana, que no sé si tendré ganas de escribir.
Lametones en los pies, que es las forma de dar cariño que más me gusta.
martes, 3 de julio de 2012
Groundhog Day
Hola de nuevo a todxs.
Algún día decidiré escribir el último mensaje que me mandó mi padre desde Santiago. Fue tan raro y un poco triste. No pude colgarlo...
Ahora, las patas se me están oxidando y el teclado este para perros que me compró mi padre estaba lleno de polvo tras la mudanza. Así que decidí no perder ni la costumbre ni el dinero...por lo que voy a volver a contar las cosas que me pasan.
De momento debo decir que mi padre dice vivir en el día de la marmota. Todas las mañanas se levanta y me deja con la mama (que me quiere mucho y me saca, pero no tanto como el papa y además, normalmente me lleva cogido). Luego de mucho rato persiguiendo moscas, bebiendo agua y buscando el stio más fresquito donde tumbarme llega siempre igual: pantalón negro, polo azul por encima de los pantalones y cara de agotado. No me hace mucho caso y muchas veces se duerme nada más llegar. Después de un rato se levanta y me saca. No hace nada más en casa y eso me dice que le frusta. Él lo achaca a lo cansado que le deja el trabajo (siempre está quejándose del trabajo y no juega conmigo, es un rollo) y que son muchas horas y muchos días consecutivos.
Total, que se queja de hacer siempre lo mismo y no me hace mucho caso. Yo, en cambio, siempre hago lo mismo y cada vez que lo veo me pongo muy contento. Busco una pelota en el suelo para poder jugar con él, me subo en su pecho para que me haga caso, me muevo por la casa nervioso...todos mis trucos para llamar su atención y hacerle feliz.
A ver si este periodo se pasa pronto y volvemos a dar esos paseos largos que damos el resto del año (expresión que copié a los humanos ya que no tengo muy claro qué es un año, porque la concepción del tiempo por parte de los perros es subjetiva).
Además, ahora se ha querido volver filósofo y cuelga "frases cebo" en facebook. Pobretico, está tan falto de vida social que tiene que inventarse ese tipo de cosas para comunicarse con la gente. Uno de ellos me hizo pensar que se refería a mi, porque decía: "No me gustas porque cada vez que hablamos se hace patente lo mala persona que soy. Buenas noches". Luego me comentó que se refería a otra persona, pero que en realidad a nadie en especial. Vamos, que se lo decía a sí mismo, pero hablando sobre otra persona. No, espera, que se lo decía a otra persona hablando de sí mismo...¿cómo era? Bueno, no me acuerdo, algún trabalenguas de los suyos para manipular la verdad. No me enteré muy bien, pero me aseguró que no lo escribió pensando en mi.
Cambiando de tema, una cosa me gusta del verano: hay menos reuniones eternas donde tengo que estar atado mientras hablan y hablan y hablan...¡qué coñazo! Ahora siempre que salimos a la calle es en horas donde casi no hay nadie y voy mucho tiempo suelto. Y, aunque los paseos son lentos y mi padre me riñe mucho, corro y juego con otros perros. Eso sí que es divertido.
En fin, me voy a tumbar detrás del televisor en el salón, que es donde más fresquito se está de toda la casa y así estoy con la mama, que últimamente parece más feliz, dejó el curso que estaba haciendo y ahora pinta y dibuja mucho más. Normalmente lo hace en el salón, con poca luz, un poco incómoda, pero siempre con las conchas que se pone en las orejas de donde sale un ruido que me inquieta mucho.
Perrunas noches
Algún día decidiré escribir el último mensaje que me mandó mi padre desde Santiago. Fue tan raro y un poco triste. No pude colgarlo...
Ahora, las patas se me están oxidando y el teclado este para perros que me compró mi padre estaba lleno de polvo tras la mudanza. Así que decidí no perder ni la costumbre ni el dinero...por lo que voy a volver a contar las cosas que me pasan.
De momento debo decir que mi padre dice vivir en el día de la marmota. Todas las mañanas se levanta y me deja con la mama (que me quiere mucho y me saca, pero no tanto como el papa y además, normalmente me lleva cogido). Luego de mucho rato persiguiendo moscas, bebiendo agua y buscando el stio más fresquito donde tumbarme llega siempre igual: pantalón negro, polo azul por encima de los pantalones y cara de agotado. No me hace mucho caso y muchas veces se duerme nada más llegar. Después de un rato se levanta y me saca. No hace nada más en casa y eso me dice que le frusta. Él lo achaca a lo cansado que le deja el trabajo (siempre está quejándose del trabajo y no juega conmigo, es un rollo) y que son muchas horas y muchos días consecutivos.
Total, que se queja de hacer siempre lo mismo y no me hace mucho caso. Yo, en cambio, siempre hago lo mismo y cada vez que lo veo me pongo muy contento. Busco una pelota en el suelo para poder jugar con él, me subo en su pecho para que me haga caso, me muevo por la casa nervioso...todos mis trucos para llamar su atención y hacerle feliz.
A ver si este periodo se pasa pronto y volvemos a dar esos paseos largos que damos el resto del año (expresión que copié a los humanos ya que no tengo muy claro qué es un año, porque la concepción del tiempo por parte de los perros es subjetiva).
Además, ahora se ha querido volver filósofo y cuelga "frases cebo" en facebook. Pobretico, está tan falto de vida social que tiene que inventarse ese tipo de cosas para comunicarse con la gente. Uno de ellos me hizo pensar que se refería a mi, porque decía: "No me gustas porque cada vez que hablamos se hace patente lo mala persona que soy. Buenas noches". Luego me comentó que se refería a otra persona, pero que en realidad a nadie en especial. Vamos, que se lo decía a sí mismo, pero hablando sobre otra persona. No, espera, que se lo decía a otra persona hablando de sí mismo...¿cómo era? Bueno, no me acuerdo, algún trabalenguas de los suyos para manipular la verdad. No me enteré muy bien, pero me aseguró que no lo escribió pensando en mi.
Cambiando de tema, una cosa me gusta del verano: hay menos reuniones eternas donde tengo que estar atado mientras hablan y hablan y hablan...¡qué coñazo! Ahora siempre que salimos a la calle es en horas donde casi no hay nadie y voy mucho tiempo suelto. Y, aunque los paseos son lentos y mi padre me riñe mucho, corro y juego con otros perros. Eso sí que es divertido.
En fin, me voy a tumbar detrás del televisor en el salón, que es donde más fresquito se está de toda la casa y así estoy con la mama, que últimamente parece más feliz, dejó el curso que estaba haciendo y ahora pinta y dibuja mucho más. Normalmente lo hace en el salón, con poca luz, un poco incómoda, pero siempre con las conchas que se pone en las orejas de donde sale un ruido que me inquieta mucho.
Perrunas noches
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