El calor me mata...no puedo más...quiero vivir en Siberia (si supiera donde está, iría, pero sólo la conozco como referencia de los humanos a algo muy frío).
Hoy mi padre ha vuelto a irse temprano, tanto, que cuando sale por la puerta ni me levanto para ver si me lleva...no quiero salir tan pronto a la calle, que estoy muy dormido a esas horas. Pero antes de lo habitual, mi madre me ha llevado cerca del río, en una parte donde hay mucha tierra y algunos perros con los que jugar. Allí estoy a gusto, pero hacía mucho calor y no podía casi ni moverme. He intentado beber agua de una fuente, pero tenía miedo de que mi madre me echara agua por encima y, cada vez que me acercaba y ella ponía la mano, yo huía. Luego ha llegado el papa y ha sido todo más divertido: me han soltado, he corrido por todo el parque y luego hemos ido hacia el sitio de la ciudad que está lleno de gente siempre (mis padres, cuando vamos a ir allí, dicen que vamos a Granada, pero yo pensaba que nuestra casa está en Granada...no entiendo nada).
Esa parte es muy divertida, porque hay muchos estímulos y muchas cosas que hacer: ir a oler un perro, lamer una meada, jugar con niños en monopatín, ... aunque normalmente la alegría dura poco porque mi padre me coge de la correa. En ese camino hemos encontrado al tito Edén, que nos ha acompañado hasta casa otra vez. Menos mal que hemos llegado a casa, porque hacía tanto calor que al final me tenían que esperar ellos a mi, en vez de al contrario como suele suceder. Hemos descansado un poco y, luego hemos vuelto a donde hemos encontrado al tito Edén, donde se ha despedido y se ha ido. Todo estas coincidencias de encuentros y despedidas al azar me resultan desconcertantes, seguro que lo hacen para liarme y que no me entere de lo que pasa. No obstante, yo soy un perro muy observador y me he dado cuenta de que el tito y mi padre, cada vez que se ven, se desean feliz año nuevo...y ya hace mucho que nadie más lo hace. Supongo que será una clave secreta para que nadie entienda lo que dicen. ¿Tendrá que ver esa clave con la cena por la que no se ha quedado el tito Edén a cenar con nosotros? ¿Será que mi padre quería ir a esa cena como si fuera la de Nochevieja? Seguiré investigando...
Volviendo a lo real, cuando íbamos a casa, no quería ir cogido otra vez y me he puesto a jugar con la correa para que mi padre me dejara llevarme a mi solo. La gente me mira y se ríe cuando llevo yo la correa atada al cuello de un extremo y cogida con la boca del otro. Me señalan y dicen: "mira, ese perro se pasea solo". A mi me gusta mucho, porque soy el centro de atención y me dan cariño, con eso soy feliz de verdad. Un poco más tarde he soltado la correa porque hacía mucho calor y necesitaba transpirar (cosa que me resulta muy difícil con la correa en la boca, porque no puedo abrirla bien y sacar la lengua para que me dé el fresquito).
Después de eso, nada interesante que contar...lo único que mi padre parece algo más contento porque ha dicho que sólo le quedan 9 días. Creo que es para descansar. No entendía al principio su alegría, nueve días de trabajo seguro que son muy duros (sobre todo para mi que no lo veo durante casi todo el día, ¿qué hará sin mi? No creo que haya nada interesante que hacer si yo no estoy con él). Después me ha dicho que él pensaba que iban a ser 12 días sin descansar y que, por lo tanto, son 3 días menos. Da un poco de penita verlo alegrarse por algo tan malo, pero mientras él sea feliz, yo lo soy, porque me hace más caso y juega más conmigo.
Ahora me voy a acostar, que la mama acaba de llegar y no quiere jugar conmigo. Me he puesto a su lado con la pelota y me ha sacado de la habitación...debe ser que cuando trabaja se pone de mal humor también...eso de trabajar debe ser un rollo absoluto, siempre llegan de mal humor y nunca quieren jugar conmigo...ojalá les toque el euromillón y no tengan que trabajar más (eso se lo he oído al tito Edu, aunque no sé muy bien quién es el tal euromillón y dónde les tiene que tocar...espero que no sea dentro de la oreja, que es muy desagradable).
Me despido de todxs hasta mañana, que no sé si tendré ganas de escribir.
Lametones en los pies, que es las forma de dar cariño que más me gusta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario