sábado, 26 de febrero de 2011

Días 23 y 24. La mitad




Hola todos, tengo la patita mucho mejor. Ayer no conseguí escribir ni colgar fotos por la mala conexión de mi padre, que no pudo mandarme en mail ni fotos ni nada.

Tengo varias cosas que contar, así que vamos rápido. El recorrido de estos días ha sido albergue en embalse de Alcántara-albergue bar Grimaldo(pueblo del mismo nombre)-Galisteo(albergue del que mi padre no quiere hacer publicidad negativa de los sitios).

Hoy ha tenido muchos problemas para llegar hoy. Un señor ha decidido cerrar el camino mal señalado que sigue la vía y ha hecho perder a mi padre 2 horas. Menos mal que ha encontrado a un paisano que le ha dicho por donde podía ir, otras fincas privadas. El camino, al final ha sido sencillo, adjunto una foto de la llegada a la amurallada ciudad. Galisteo.

En ese camino, tanto hoy como los últimos días se ha encontrado una cosa que a mi me aterra. Se llama paso canadiense y consiste en una serie de cilindros metálicos dispuestos en paralelo sobre un hueco. De ese modo pueden pasar las personas y vehículos, pero no el ganado...ni los perros. Yo me quedaría con las patas enganchadas. Pongo una foto para que lo veáis.

Aunque a mi padre le da más miedo otra cosa. Ha pasado por puentes, ha visto bichos de todos los tipos, a dormido en polideportivos y en casas parroquiales...pero lo que dice que le da más miedo lo de la tercera foto. Dice que suenan mucho, muy a menudo y muy cerca.

Hoy que lleva tantas jornadas como le quedan (22) contaré algunas cosas que le hacen gracia a mi padre. Por ejemplo, ayer la vía de la plata pasaba por un club, que debe ser de lo poco que se ha mantenido desde la época de los romanos. Os pongo una foto que lo atestigua. Otra cosa que a mi padre le hace sonreír. Le llama el efecto extintor, cartel pequeño para algo tremendamente obvio. Si no veo lo grande, ¿qué te hace pensar que si no veo la carretera voy a ver el cartelito? Quinta y última foto.

Muchas gracias de parte del papa por los comentarios del blog. Lo hace más ameno. Querría contestarlos, pero me cuesta mucho escribir. Tita María, llama al papa alguna mañana si quieres...

En fin, voy a coger el palo para golpear a mi madre en la rodilla, que no creo que juegue, pero por lo menos me divierto. Ya ha jugado antes conmigo, cuando hemos salido a la calle.

Buenas noches


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