Ya estoy en casa. Ya he vuelto al coñazo de no te subas en el sillón, no te lamas las heridas, un rollo. Por lo menos estoy con la mama... Bueno, mañana se va a visitar al papa y me quedo al cuidado de la tita Sofía.
Parece que mi padre trae buenas y malas noticias. Las buenas son que por fin se ha encontrado con otros peregrinos. Dice que le ha supuesto una inyección de moral, de la que no andaba sobrado. Además hoy le ha hecho un buen día y el camino no era nada duro, aunque un poco más largo de lo que esperaba.
Las malas noticias vienen de su salud. Hoy le ha costado mucho llegar. Al dolerle la rodilla, carga más la otra pierna, apoya mal las dos y se le cargan mucho los músculos. Le salen heridas en los pies por las zapatillas (que tras el día de la lluvia quedaron bastante mal) y acaba cargandose la espalda por coger malas posturas. Total, que estos 2 días de descanso le tan a venir genial. Digo 2 días porque ya está en Mérida.
Por todo lo anterior sumado al precio de los hostales de San Pedro, pueblo feote según mi padre, ha decidido coger to bus hasta Mérida y allí reflexionar mientras descansa sobre su futuro en el camino. Eso dice él. Yo pienso que ha hecho trampa, pero no pasa nada, como dice él tito Edén, eso se queda en su concienoches
Dice que está en una habitación grande con 7 personas más, 4 holandeses, 1 belga y 2 españoles en bici. Ha estado paseando por Mérida y ya sabe donde se dará encuentro con el abuelo Gabi.
Yo me voy a poner cómodo en el sillón, que la mama ha ido a ver a los titos Paco y Miguel actuar en la abuela chica. Mañana más.
Buenas noches
joé, qué paliza llevas. Te has planteado renovar el calzado?
ResponderEliminarÁnimo y a descansar, cuídate la rodilla y haz lo que puedas.
Besos desde la isla.
descansa bien ....... y mucho ánimo.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo desde el norte