Tengo que pedir perdón por dos cosas. La primera es que por problemas con la red no puedo colgar fotos hasta probablemente hasta el mes que viene. La otra es por no haber escrito estos días. Durante la estancia de mi padre en Mérida, me tomé unas vacaciones y anoche me quedé dormido con el portátil entre las patas. Estoy con una herida en una de las patas traseras y no estoy muy animado, la verdad.
Dos días íntegros en la ciudad de Mérida. Mi padre se dedicó a pasear por la ciudad en los primeros momentos y, tras la llegada de la mama y el abuelo Gabi con Charo, no hizo mucho más. Se lo tomó con calma y parece ser que le vino muy bien para los dolores de pies y rodilla. Ahora parece que están muy bien. Por lo menos físicamente.
Le dio pena volver a despedirse de la mama, pero mucho menos que la otra vez. Le reconforta saber que tiene su apoyo, como el de mucha gente que también le apoya.
Al salir de Mérida el camino fue bien, anoche durmió en to albergue muy acogedor, en Alcuescar (pueblo al que pertenece la pintada de la foto que colgaré en cuanto pueda) con un hospitalero muy amable y atento, Ángel. Voluntario entregado, ayuda a los curas, peregrinos... Mi padre, en cambio, se dedicó a dar una vuelta para comprar algo al pueblo y tuvo una cena multitudinaria con este hombre, 5 peregrinas mayores francesas y 2 chicas(Rosa, Berlinesa en el centro de la foto y Cèlia, barcelonesa) con las que después fue a tomar una cerveza y estuvieron comentando diferencias culturales (que parece ser que lo que se hace cuando hablas con alguien que no es de tu pueblo). Dice que fue divertido.
En cuanto a hoy, el camino ha sido más corto que los últimos (han sido menos de 30 km) y ha llegado a to pueblo llamado Valdesalor, donde dormirá en un vestuario otra vez, parece que le guste.
Aunque anoche pasara frío, dormir en una cama le viene muy bien para la rodilla, porque el saco se la aprisiona. A ver qué tal se levanta mañana.
Mañana para por Cáceres y llega a Casar (donde dicen que hay tortas que no son tal, parece ser que es queso...). También es una etapa corta y, según dicen, en Casar hay un albergue apañado donde podrá descansar mejor.
Bueno, ya está bien de hablar de mi padre, que me duele la pata y no estoy cómodo ni para dormir. Mañana la mama me lleva a la veterinaria de los lobos, donde me encanta ir. Seguro que Trini me cura y me da alguna chuchería. Pero eso, ya lo cuento mañana.
Buenas noches.


Bueno con cervezas las cosas duelen menos, me alegro de que hays recuperado fuerzas para seguir.
ResponderEliminarYa he visto las fotos, no hiciste otra que salieran mejor?
Besos y pa'lante no?
me refiero a la family con lo de las fotos y no ha las chicas catalanas....
ResponderEliminarBesos otra vez
toma ya! que patón ortográfico, "a las chicas..." esto no me había pasado nunca
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